Somos Ximena y Fernanda, dos amigas unidas por la pasión por el diseño floral, los eventos y la belleza en los pequeños detalles.
En 2020 decidimos dar el primer paso y crear nuestra propia florería.
Con el tiempo, nuestro estilo fue tomando forma, elegante, cálido y con ese toque diferente que poco a poco se convirtió en el sello de nuestra marca.
Cada arreglo que diseñamos cuenta una historia. Nos inspira la idea de que las flores pueden transformar momentos, espacios y sentimientos.
Detrás de cada creación hay horas de dedicación, inspiración y amor por lo que hacemos.
Hoy, después de varios años, seguimos creciendo y aprendiendo, agradecidas por cada persona que ha confiado en nosotras.
Nuestra florería es mucho más que un negocio: es el reflejo de nuestra amistad, de nuestra evolución y de todo lo que soñamos cuando comenzamos este camino.
Seguimos con la misma ilusión del primer día, buscando siempre nuevas formas de hacer que cada detalle sea especial —porque para nosotras, las flores no solo se entregan, se viven.